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El desperdicio de comida es continuo problema en granjas, supermercados y restaurantes

Productores, restaurantes y supermercados botan a la basura millones de toneladas de alimentos cada año en una época en la que una cantidad cada vez mayor de californianos tiene dificultades para obtener suficiente comida.

Estudios realizados en el estado encontraron que más de seis millones de toneladas de productos alimenticios se desechan anualmente, una cantidad suficiente como para llenar 35 veces el Staples Center en Los Ángeles. Los alimentos son la mayor fuente de desperdicios en California, lo que representa 15.5% de los desechos del estado, según la Junta de Manejo Integrado de Desechos de California.

Un análisis de California Watch y la Escuela de Comunicación y Periodismo Annenberg de USC encontró deficiencias en la cadena de distribución de alimentos de California, que permiten que se desperdicien enormes cantidades de alimentos que terminan en vertederos de basura, a pesar de las leyes e incentivos fiscales que fomentan la donación de alimentos. Los problemas continúan existiendo en todos los pasos de la cadena.

Algunas de las conclusiones:

  • Millones de toneladas de frutas y verduras se pudren en el campo o son incorporados al suelo con arados todos los años. Algunas de esas cosechas comestibles se dejan en el suelo o en los árboles porque son frutos deformes o sin color. Los programas de cosecha rescatan solamente una pequeña parte.
  • Es más probable que las principales cadenas de tiendas de alimentos de venta al público tiren a la basura frutas, verduras e incluso carnes asadas y jamones enteros, en vez de donarlos a centros de distribución. Aunque las leyes federales y estatales protegen a las tiendas de alimentos de la responsabilidad legal, muchas tiendas expresaron su preocupación de que la comida donada podría enfermar a los consumidores, incluso si aún no se había alcanzado la fecha de vencimiento. Aunque muchas de las principales cadenas de tiendas donan alimentos, otras no lo hacen.
  • Los restaurantes botan a la basura cientos de miles de toneladas de comida en buen estado al año. La enorme mayoría de los 90,000 restaurantes y lugares para comer del estado no participan en programas de donación de alimentos.

El desperdicio no es solamente un problema para cadenas corporativas y lugares de comidas de pequeños empresarios. La comida que se desecha representa un cuarto de todos los desperdicios de los hogares de California.

Una cierta cantidad de desperdicio es inevitable en todos los tipos de empresas. Está dentro del esquema económico de todos los ciclos de producción e industrialización, ya sea fabricación de ropa, construcción de casas o impresión de diarios. Pero en los alimentos el desperdicio tiene un significado adicional, aseguran los expertos. Funcionarios de la salud, investigadores, economistas, granjeros y líderes de corporaciones entrevistados para este proyecto aseguran que una producción y distribución más eficiente de nuestros alimentos podría ayudar a alimentar a millones de familias.

“El desperdicio está incorporado en la cadena de alimentos, en todos los niveles", dijo Jonathan Bloom, autor de un libro que se publicará en breve sobre desperdicio de comida y del blog Wasted Food. “En total, la cantidad de comida que desperdiciamos es algo ridículo, especialmente si tenemos en cuenta la cantidad de estadounidenses que tienen hambre todos los días”.

Numerosas organizaciones de voluntarios trabajan para “volver a cosechar” la enorme superficie cultivada de California y derivar los alimentos en buen estado que se desperdiciarían de las tiendas de alimentos y restaurantes hacia los bancos de alimentos y comedores comunitarios de California.
“Es una situación en la que todos ganan”, dijo Arlene Mercer, fundadora de Food Finders, un grupo de recuperación de alimentos con sede en Long Beach que recoge donaciones de supermercados y restaurantes para centros comunitarios de distribución de alimentos. “Las empresas pueden recibir una exoneración impositiva, las personas reciben comida y se elimina el desperdicio de alimentos".

Muchas de las granjas, cadenas de tiendas de alimentos y restaurantes donan millones de libras de comida cada año para ayudar a las personas necesitadas. Los incentiva a hacerlo el deseo de hacer el bien, motivos ecológicos y una implacable necesidad de recortar los costos, incluyendo el costo de desechar alimentos.

“Cuando se trata de alimentar personas, no hay competencia”, dijo Lilia Rodríguez, portavoz de Albertsons, cuyo programa Fresh Rescue entrega productos lácteos y carnes, difíciles de conseguir, a bancos de alimentos. “Sentimos que si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?”.
Pero Mercer y otros aseguran que se pierden muchas oportunidades de derivar alimentos hacia los hambrientos antes de botarlos a la basura.

El problema comienza en el campo.

Cosechas recogen pequeño porcentaje de frutas y verduras

La superficie de granjas productivas en California es de 25 millones de acres, donde se produce aproximadamente la mitad de las frutas, frutos secos y verduras del país, según el Departamento de Alimentos y Agricultura de California.

Si bien nadie puede calcular exactamente cuánta comida queda en el campo, los expertos aseguran que son millones de toneladas de frutas y verduras, gran parte de los cuales se mezclan con el suelo después de cada cosecha.

Aunque los productores se jactan de su eficiencia, también están a cargo de un negocio que depende del clima y el mercado. Si un productor no puede vender una cosecha a un precio que pueda pagar la cosecha, o si parte de la cosecha no cumple con los requisitos de los vendedores minoristas, la cosecha es desechada. No importa si las frutas y verduras están en buen estado.

“El desperdicio es inevitable”, dijo Mike O’Leary de las granjas Boskovich en el Condado Ventura. "Intentamos minimizarlo, pero en ocasiones debemos arar”, lo que hace que alimentos en buen estado se incorporen al suelo.

Algunos productores intentan disminuir el desperdicio donando las frutas y verduras a bancos de alimentos. Este año, DelMonte Foods Co. donó más de dos millones de libras de bananas y melones a Ventura Food Share.

Otros millones de libras son rescatados de los arados por grupos de cosechadores en todo el estado que entregan productos de "segunda cosecha" a bancos de alimentos para que los entreguen a programas de distribución de comidas locales. La Asociación de Bancos de Comidas de California, que representa a 45 bancos de alimentos, ha distribuido más de 60 millones de libras de alimentos a través de su programa de cosecha Farm to Familia (de la granja a la familia).

Pero esas medidas solo tienen éxito limitado. Durante una operación de cosecha reciente, aproximadamente 10% de unas 140,000 libras de zanahorias que se dejaron sobre el suelo pudieron ser rescatadas, según Christy Porter, fundadora de Hidden Harvest, con sede en Coachella, que contrata trabajadores agrícolas con bajos salarios para recoger alimentos que se cultivan localmente.

“No pudimos recoger el producto con suficiente rapidez antes de que se echara a perder", dijo.

Un estudio llevado a cabo en 2004 por el antropólogo Timothy Jones calculó que hasta un 10% de determinados cultivos, como la coliflor, nunca abandonan el campo. Sus proyecciones indican que la cifra total de desperdicio de cultivos en EE.UU. se acerca al 20%.

Los productores no están de acuerdo con esas cifras, y aseguran que la eficiencia es mayor.

“Nuestro negocio no es dejar producto en el campo", dijo Scott Deardorff, de Deardorff Family Farms en el Condado Ventura. Calculó que la comida que se deja en el campo se acerca al 5%. Muchos productores calculan una pérdida de 5% como parte de sus operaciones para cubrir los alimentos que quedan en el campo, las pérdidas debido al mal tiempo y a otros factores. Pero incluso un 5% del producto podría ayudar a alimentar a miles de familias en California.

Los programas como Hidden Harvest han recuperado millones de libras de alimentos al año. Pero hay obstáculos que impiden mayores logros en las cosechas, incluyendo la necesidad de más voluntarios y la preocupación por la responsabilidad legal de los productores que temen que los cosechadores sufran lesiones en sus campos.

Algunos comerciantes se muestran reacios a donar alimentos

Algunas de las principales cadenas de tiendas de alimentos del país se muestran reacias a donar gran parte de la comida que sobra cada noche debido a preocupaciones por la responsabilidad legal.

John Wadginski, 24, experimentó esto personalmente.

Mientras estudiaba en la universidad, Wadginski trabajó en una tienda de productos gourmet Safeway en Davis. La cantidad de comida que botaba a la basura todas las noches todavía lo perturba.

“Debía botar jamones de 10 libras que ni siquiera se habían tocado”, dijo. “Eran fácilmente 50 libras de comida todas las noches”.

Wadginski preguntó a sus supervisores si podía ofrecerse como voluntario para llevar los alimentos a un refugio local.

Desde hace más de una década hay leyes estatales y federales que protegen a las empresas y a las personas de la responsabilidad penal y civil en caso de que los beneficiarios enfermen debido a las donaciones de alimentos. Pero las tiendas de alimentos continúan preocupadas.

“Me dijeron que no podía hacerlo, porque si algo sucedía, ellos serían responsables” dijo Wadginski.

La ley federal de 1996 protege a todas las donaciones que se hacen de buena fe. Los estados tienen leyes similares. Las únicas excepciones son culpa grave o mala conducta intencional. Un demandante debería probar que una empresa o una personal intentaron de manera deliberada causar daño a otra persona haciendo una donación de alimentos que sabían que no eran seguros.

“Muchos de ellos no entienden”, dijo Mercer de Food Finders. “Intentamos educarlos y enseñarles que están protegidos por las leyes del Buen Samaritano y nuestro seguro y que nadie ha sido demandado nunca".

Mercer dijo que se enfrenta a muchos obstáculos iniciales en algunas cadenas. Piensan que les llevará demasiado tiempo y temen que las ventas de alguna manera se vean afectadas negativamente por la donación, aunque los alimentos donados solamente se distribuyen a través de los bancos de alimentos y otros grupos comunitarios sin fines de lucro.

La mayoría de las tiendas de alimentos participan en algún tipo de programa de alivio del hambre. Safeway and Vons, por ejemplo, hacen donaciones a Feeding America, ex America’s Second Harvest. El Banco de Alimentos Regional de Los Ángeles y el Banco de Alimentos de San Diego son los principales beneficiarios de sus donaciones. Pero con frecuencia las cadenas limitan las donaciones a artículos de panadería, el tipo de productos que menos necesitan las organizaciones para aliviar el hambre. Otras tiendas dudan o se niegan a donar artículos perecibles, como frutas y verduras y carnes.

Teena Massingill, portavoz de Safeway y Vons, reconoció las preocupaciones con respecto a la responsabilidad legal como un motivo por el cual las carnes y otros artículos perecibles no se donan.

“Safeway no dona alimentos que no sean adecuados para el consumo o que podrían no ser adecuados para el consumo cuando lleguen al beneficiario final”, dijo Massingill. “Una vez que los artículos están fuera de nuestro control, no podemos garantizar que se los mantendrá por debajo de las temperaturas especificadas.

Los grupos de recuperación de alimentos aseguran que tienen capacitación en las prácticas de manejo de los alimentos. Quieren que los alimentos lleguen de manera segura a las manos de las personas hambrientas, al igual que los donantes. Cuando hay tanta necesidad, es muy poco probable que los alimentos queden guardados mucho tiempo.

Costco envía aproximadamente 45 millones de libras de alimentos cada año para fabricar composta, según sus registros. La cadena no tiene un programa de recuperación de alimentos que abarque toda la empresa. Mercer, de Food Finders, dijo que aunque se ha acercado a la empresa, Costco elegió no participar y que le ofreció descuentos en los alimentos que compra para los programas y pavos gratis de vez en cuando.

Albertsons fue la primera cadena de alimentos en iniciar un programa de recuperación de alimentos perecibles. En el programa Fresh Rescue, las tiendas dentro de la cadena Albertsons pueden asociarse con una organización en su comunidad para recibir alimentos del supermercado. Cada tienda tiene uno o dos empleados capacitados y asignados a trabajar con las organizaciones asociadas.

“Las tiendas lo han hecho por su cuenta durante algunos años, pero queríamos encontrar la manera de unificarlo”, dijo Lilia Rodríguez, encargada de asuntos públicos de Albertsons.

"Se trata de huevos, queso, leche, frutas, esos son los productos que es muy difícil que los bancos de alimentos consigan. Generalmente reciben productos no perecibles”.

Rodríguez dijo que la cadena se siente protegida por las leyes federales y estatales del Buen Samaritano, pero que también insta a las organizaciones asociadas a tomar precauciones al transportar los alimentos.

En Ralphs, la cadena lanzó un nuevo programa para distribuir comida que alcanzó la fecha de “vender antes de”, pero que continúa siendo comestible. El programa funciona ahora en dos tercios de las tiendas Ralphs. La empresa espera ampliarlo a todas las tiendas esta primavera.

Restaurantes aseguran que tienen poco desperdicio

En California funcionan más de 90,000 sitios que ofrecen comida y alimentos, según la Asociación de Restaurantes de California. Pero menos de 1,000 restaurantes hicieron donaciones el año pasado a través de la organización Food Donation Connection, que es por lejos el programa más grande que vincula donantes de servicios de alimentos con organizaciones para el alivio del hambre. Los 940 restaurantes de California que participaron en 2009 incluyeron casi 400 Pizza Huts, más de 100 sucursales de KFC y más de cien Chipotle Mexican Grill.

"Piensan que les va a llevar demasiado tiempo, demasiado esfuerzo y las empresas no están dispuestas a invertir más tiempo para hacer cosas, incluso si hay una ventaja económica en la donación de comida que sobra", dijo Steve Dietz, director de negocios de Food Donation Connection.

Una parte importante del motivo por el que tan pocos restaurantes participan se debe a que la mayoría son pequeñas empresas o franquicias con un único propietario, que no cumplen con los requisitos para la deducción impositiva adicional para las donaciones de alimentos, dijo Dietz.

Solo las grandes corporaciones o los grandes propietarios de franquicias, llamados "Corporaciones C", cumplen con los requisitos para la deducción. Una concesión temporaria para las pequeñas empresas finalizó a fines de 2009. Food Donation y Feeding America están trabajando con el Congreso para resucitar la deducción fiscal y hacerla permanente para todas las empresas.

Un estudio realizado en 2006 por la Junta de Manejo Integrado de Desechos de California demostró que la comida representa 51.4% de los desperdicios botados por restaurantes de comida rápida y 66.1% de los desperdicios de los restaurantes de servicio completo.

Si bien no todos los alimentos pueden ser recuperados y están en buen estado, las organizaciones que dan de comer a los hambrientos aseguran que las cifras son abrumadoras.

“La cantidad de comida que se desperdicia es algo que me resulta desgarrador, porque podría recogerse”, dijo Louise Morris, coordinadora de alimentos de Shining Light Ministries en Garden Grove. “Las personas tienen hambre y esa comida se bota a la basura”.


Los 3 periodistas son estudiantes graduados de USC Annenberg.Esta historia es el resultado de la colaboración entre la Escuela de Comunicación y Periodismo Annenberg de USC y California Watch, un proyecto del Centro para Informes de Investigación. Los 3 periodistas son estudiantes graduados de USC Annenberg.

Para ver más trabajos de los estudiantes visite http://hungerincal.uscannenberg.org

La historia fue editada por Mark Katches y corregida por William Cooley.
Filed under: Health & Welfare

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